Cuento: El Milagro
Secreto
Imagen Educarte
Transcrito por
Ruth Vásquez
Y Dios lo hizo morir durante cien años y luego lo animó y le dijo:
—¿Cuánto tiempo has estado aqui?—Un dia
o parte de un dia— respondió. ALCORAN, II, 261.
La noche del catorce de marzo de
1939, en un departamento de la Zeltnergasse de Praga, Jaromir Hladik, autor de
la inconclusa tragedia Los enemigos, de una Vindicación de la eternidad y de un
exámen de las indirectas fuentes judías de Jakob Boehme, soñó con un largo
ajedrez. No lo disputaban dos individuos sino dos familias ilustres; la partida
había sido entablada hace muchos siglos; nadie era capaz de nombrar el olvidado
premio, pero se murmuraba que era enorme y quizás infinito; las piezas y el
tablero estaban en una torre secreta; Jaromir (en el sueño) era el primogénito
de una de las familias hostiles; en los relojes resonaba la hora de la
impostergable jugada; el soñador corría por las arena de un desierto lluvioso y
no lograba recordar las figuras ni las leyes del ajedrez. En ese punto, se
despertó. Cesaron los estruendos de la lluvia y de los terribles relojes. Un
ruido acompasado y unánime, cortado por algunas voces de mando, subía de la
Zeltnergasse. Era el amanecer; las blindadas vanguardias del Tercer Reich
entraban en Praga.







